EL
TURNO DEL OLIVA El que Chile-Oliva reestrene su nueva imagen tiene mucho que
ver con el crecimiento que ha experimentado el expansivo negocio del Aceite
de Oliva y que hoy intenta convertirse en el favorito de los consumidores en
la categoría extra virgen. Primero fue la uva de mesa, los salmones, el vino
y ahora el aceite de oliva. Transformado en uno de los sectores con mayores
proyecciones de la industria exportadora chilena, Chile-Oliva estrenó nueva
imagen con el firme convencimiento de potenciar su presencia en el mercado nacional
y extranjero. Por eso la cita en el edificio de la Industria. Una clara señal
por mostrar el vigoroso momento por el que atraviesa la Asociación de Productores
de Aceite de Oliva, encabezada por José Mingo, y que reúne a 22 empresas productoras
nacionales. Actualmente la industria tiene una producción anual de 1.5 millones
de litros con cerca de 3.700 hectáreas plantadas y en el corto plazo se propusieron
cuatro objetivos claros para cumplir. Guiar el desarrollo de la industria; convertirse
en un referente para los productores; ser uno de los grandes productores de
la categoría extra virgen en el globo y aumentar el bajísimo consumo de los
chilenos. No será fácil y lo saben. Por eso mismo quieren potenciar el tema
de la denominación de origen y la sacar adelante un marco regulatorio para el
sector. De esta forma piensan potenciar una industria hasta ahora exitosa y
que año a año cosecha medallas en el extranjero. Por ejemplo, solo Terramater,
lleva 3 años consecutivos obteniendo medallas en el Concurso Internacional Sol
D'Oro 2005 en Italia, el más importante reconocimiento a nivel mundial.
